miércoles, 23 de diciembre de 2009

El final más triste...

Las gotas de lluvia se precipitan sobre el asfalto, la calle está mojada y pequeños ríos que cada vez son mayores corren calle abajo y se van… Al igual que todo, con el simple paso del tiempo, las gotas que antes estuvieron aquí, dentro de 10 minutos ya no se podrán ver; ¿verdaderamente todo es tan fugaz?
El paso del tiempo, ese gran tema del que todo el mundo habla… “La angustia por el paso del tiempo nos hace hablar del tiempo que hace." (Amelie).
Si, pasa el tiempo y nos damos cuenta de lo que verdaderamente está ahí siempre… y no es mucho. El paso del tiempo, las circunstancias en las que nos envolvemos, nuestras reacciones y todo lo que ello conlleva hace que un día de buenas a primeras nos demos cuenta de que en realidad no somos tan imprescindibles como pensamos, aunque esto quizá solo sea una manera de ver el problema. Otra forma de verlo es pensar en quien puede ser imprescindible para nosotros y así vemos el problema desde su otra cara.



Visto desde fuera, y supongo que desde dentro también, nos damos cuenta de que después de miles de risas, de juegos, de viajes y de horas pasadas, de días y hasta de años, cuando verdaderamente hace falta, apenas queda nadie. Creo que eso, de algún modo hace replantearse la manera en que nos abrimos a los demás. Que no digo que no debamos abrirnos del mismo modo, simplemente, creo que da un poco de miedo. Al fin y al cabo todo se resume en falsedad, aunque quizá es un “diagnóstico” hecho demasiado a la ligera.

Sea como sea, es triste ver (desde fuera, menos mal) como tras tantos años todo se acaba esfumando por motivos y razones que nunca creeré que sean para tanto. Todo se acaba esfumando en unos casos por no poder hablar, en otros por no querer hacerlo y en otros porque simplemente nunca se tuvo intención.
Y vista la situación, dentro de un año, prácticamente todos tendrán en su haber muchísimas menos manos que hace un tiempo. Si se tomó la decisión acertada o no, el tiempo lo dirá y cada cual se dará cuenta por sí mismo; simplemente me atrevo a decir, que personalmente (y esperemos no hablar antes de tiempo) será un final feliz, sin embargo, es el final más triste sin duda alguna…
 

1 comentario:

  1. ¿Que piensas que somos?, Juan20 de marzo de 2010, 8:18

    ¿Cómo nos afecta el tiempo? ¿en que nos afecta?

    Seguramente sabes que todas nuestras células son hijas de anteriores y nos renovamos cada 6 años o más.
    ¿Quién somo? ¿Qué es lo que somos? ¿Cúal es nuestra esencia?
    ¿Realmente somos nosotros lo que se vé?
    No, somos lo que sentimos.
    Para mi; somos recuerdos.

    Somos lo que recordamos, lo que olvidamos y lo que queremos olvidar.

    Basamos nuestras elecciones en situaciones pasadas y elegimos la misma para ver si ahora nos va mejor o elegimos cualquier otra.
    Nuestros valores, son recuerdos, son las regañinas de nuestros padres.
    Y nuestras crisis de identidad son la falta de recuerdos o la voluntad de olvidarlos (no todos caen el el olvido), por ello cuestionamos lo aprendido que no son más, que más recuerdos.

    ¿Somos imprescindibles? Claro que lo somos,
    no solo para algunos, sino para nosotros mismos, ¿Qué harias si te faltara parte de ti, parte de tus recuerdos, es decir, parte de lo que eres?

    Además, a muchos a quien le brindaste una penúltima sonrisa le importas, y todos están
    ("aunq sten apagads a fuera d cobertura, ;D")

    ¿Por qué todo se acaba esfumando por motivos y razones que nunca creiste que eran para tanto?
    Puede que solo recuerdes la gota que colmó ese vaso y por ello te hagas la pregunta.
    Puede ser que ni siquiera vieses llenarse el vaso y puede que tampoco la otra persona lo viese.

    Es cireto que el final es el más triste, pero toda elección tomada con el corazón siempre será acertada; más que con la razón.
    Pues más hondo que los sentimientos de uno no hay nada, y simplemente son recuerdos

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