sábado, 21 de noviembre de 2009

Bajo las nubes

Entre dragones y fantasmas va pasando la vida. Dragones que dan fuego, un fuego extraño que te hace a veces respirar profundamente y otras te quema como nada puede hacerlo. Fantasmas, sobre todo del pasado, que a veces asoman la cabeza, aunque por suerte, con el tiempo aprendes a plantarle cara y ser tú quien los asuste a ellos, entonces solo se convierten en vagos recuerdos.
Entre vampiros y superhéroes, te das cuenta que ni unos ni otros existen, pero que de vez en cuando no viene mal imaginarlos. Supongo que a veces te sacan del atolladero haciéndote escapar de la realidad; después vuelves a ella, pero más calmada. Siempre que sepas por donde tomarlos, sabrás tener los pies en la tierra, aunque admito que a veces cuesta no despegarlos aunque sea solo un poquito.
Así que cuando despiertas del sueño y te encuentras como siempre, sin ningún superhéroe al lado, sin ningún vampiro (y sobre todo sin dragones ni fantasmas), comienzas a no necesitarlos, te cansas de esperar que lleguen y dejas de hacerlo, sigues hacia delante y te das cuenta de que no cambia nada, nadie se enteró de que a veces pensaste que los superhéroes existían, así que qué más da. Y es raro, porque por una vez en la vida no te importa.
Y bajando de las nubes, te das cuenta de que nunca estuviste encima de ellas, porque no te dolió el golpe, lo cual es bastante gratificante; si el golpe no te dolió y tú no estuviste en las nubes, puede ser que empieces a tomar control sobre ciertas cosas que creías no controlar y si también conseguimos ya el control sobre tantas otras que hacía tiempo tampoco éramos capaces, empezamos a tener controlado gran parte del cuento. ¿De qué cuento? Bueno… si los vampiros y los superhéroes no existen, los cuentos de hadas tampoco, ni los príncipes azules, ni las madrastras malas, ni las brujas ni nada que se le parezca, pero cada uno de nosotros por si mismo constituye un cuento, una historia que contar aunque no se la cuente a nadie y ya que es nuestro propio cuento, contémoslo a nuestra manera y hagamos que sea un bonito cuento.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Dos días de metáforas y fantasía (Agosto 2007)

Una mirada al cielo, y verlo tan azul, en una mañana de primavera.
Y después llega la tarde, una mirada al horizonte, mientras el sol se pone y una ligera brisa rozando mi cara, todo tiene un color anaranjado y por un instante dejo de estar en este mundo, todo parece perfecto.
Y la noche llega; vuelvo a echar una mirada al cielo, se ve una estrella... y otra y otra... e intento contarlas, pero cuando llevo 10 he perdido la cuenta y entonces ya solo miro al cielo y me fijo en esa estrella, es mucho mas brillante que las demás y soy capaz de controlarla durante toda la noche y saber el punto exacto donde estará a cada hora, aunque todos los dias se mueva, es preciosa y me da sensación de paz. De repente pasa una estrella fugaz y sin ni siquiera pensarlo, cierro los ojos y pido un deseo; hay muchos deseos que pedir pero curiosamente en ese instante soy consciente del poco tiempo que tengo para pedirlo asi que siempre termino pidiendo los mismos, pero bueno, los voy intercalando entre las estrellas fugaces y la luna cuando es llena; y entonces pienso: quizá solo sea un satélite y las estrellas fugaces... ni siquiera son estrellas, pero es bueno vivir con la ilusión de que de verdad la luna me mira y concede mis deseos y más desde  aquel dia que la miré con ojos llorosos y descubrí que tiene ojos y boca; siempre me mira cuando la miro y aquel dia todos mis problemas dejaron de existir por un instante que pareció eterno...
Ahora veo pasar un avión, esta muy lejos y pasa lento, con esas luces parpadeando y me pregunto quién habrá dentro, porque todos tienen su vida, muy distintas quizá, pero casualmente , han ido a coincidir dentro de ese avión (aunque las casualidades no existan...), cuando se bajen puede que no vuelvan a acordarse de la persona que se sentó a su lado... pero seguro que hay alguien que tiene mis mismas inquietudes y está disfrutando del vuelo como yo lo haría, quizá también esté escribiendo todas sus sensaciones y puede que lo esté haciendo en una servilleta porque como yo, siempre lleva a mano un boligrafo, pero no un papel donde escribir... entonces me imagino montada en ese avión, sentiría ganas de abrir la ventanilla y "tocar" el cielo y las estrellas y poder coger una como recuerdo de mi vuelo en avión; miro a mi alrededor y desgraciadamente veo demasiada gente tan ocupada que tiene la ventana cerrada... yo sigo con la mia abierta, quizá sin la cierro me pierda a una estrella fugaz acompañandome en mi viaje; la luna ahora está mas cerca, aunque quizá no lo note, y sigue mirándome, no me importa, pero esta vez prefiero dejarla en el cielo, asi cuando termine mi viaje, podré ver su otra cara...
De repente vuelvo a estar abajo, mirando el cielo, tengo la sensación de haber conocido a alguien de los que habia dentro y ese alguien me ha conocido a mi.... el avión se aleja y se pierde, pero su recuerdo perdura.
Ahora cierro los ojos, y pienso en ti, da igual quien seas, puedo tenerte al lado, aunque normalmente no estás conmigo... ¿piensas en mí? miro a la luna, ella me dice que sí y yo se que hemos estado un instante juntos, eso me da fuerza, pero una pequeña lágrima cae por mi cara, entonces viene un ligero viento y se la lleva... la lágrima cae al mar...
El mar, en la misma noche; se escucharn las olas y me acerco poco a poco; el agua me moja los pies y de repente algo salta del agua para volver a caer, es un pez, y me pregunto como vivirá ahi dentro... seguro que valora mucho más todo lo que tiene ahi abajo, todo el agua, los valles que haya en la profundidad, todas esas maravillas y sobre todos a los demás pececillos de su banco y de los de fuera, que nosotros todo lo que tenemos en tierra firme.
Esta amaneciendo, se ve un pajarillo cuando levanto la cabeza, tambien quisiera volar como él, parece tan libre volando... pero él y el pececillo, también tiene "preocupaciones"; el pensar esto, me devuelve a la realidad... pero hoy no quiero vivir con la realidad, asi que me voy al campo...
Estoy tumbada en la hierba, hay flores a mi alrededor, una abeja está rondando por ellas, me mira y me sonríe, no le tengo miedo... miro al suelo, hay una hormiga que lleva un pequeño palito a su hormiguero, parece que le cuesta, la ayudo; luego empieza  a caminar por mi brazo, me hace cosquillas, es su forma de agradecermelo.
Escucho el agua de un río, me tumbo con los pies en el agua y siento la corriente mientras el fresquito de la mañana roza mi piel.
Está atardeciendo y tengo la  misma sensación de ayer, solo siento ese momento y quiero que sea eterno, hasta que la noche llegue... Y llega, y de nuvevo miro al cielo y me subo a ese avión, volveré a ver a mi alma gemela y la veré todas las noches, sin importarme quien sea.
Solo espero poder despertar mañana en mi fantasia, de nuevo....

Comencemos

La idea de crear un blog hacía tiempo que me rondaba por la cabeza y supongo que no lo he hecho antes por simple pereza, pero dado que ahora tengo tiempo libre a montones, he decidido embarcarme en esta pequeña aventura (espero no rendirme antes de hora y dejarlo todo con la típica entrada de bienvenida).
Mi idea es ir dejando por aquí esos pequeños textos (aunque algunos echen para atrás con solo ver la extensión  xD) que de vez en cuando escribo y no dejarlos escondidos en un rincón sin que nadie más conozca su existencia. 
El diseño del blog reconozco que quizá a alguien pueda parecerle un poco "oscuro", pero he tenido claro desde el principio que tenía ser algo referente a la noche, porque, a pesar de cuando las entradas acaben publicadas aquí, la mayoria siempre las escribo de noche, cuando todos duermen y nada molesta para poder, bolígrafo en mano, dejarme llevar por lo que mi cabecita quiera contar"me".
No busco millones de visitas ni millones de comentarios, porque sé que no los tendré, pero si consigo que alguien lea algo de lo que habrá aquí escrito sabré que, al menos, por un instante no se quedó olvidado.

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