sábado, 26 de diciembre de 2009

Tú serás en la vida lo que te hayas propuesto hacer...

Solo un momento, cierra los ojos, deja la mente en blanco; si tuvieses que elegir algo que hacer, algo que verdaderamente pudiese llenarte (o al menos eso creas), ¿qué sería?
 



Merece la pena luchar por un sueño, merece la pena saltar los obstáculos y que nadie sea capaz de ponerte trabas en tu camino. Poder levantarte cada mañana, mirarte al espejo y saber que quieres hacer lo que estás haciendo. Que el luchar no sea solo por algo que está bien visto, algo que simplemente lleva una pequeña etiqueta que dice “obligatorio”; por lo que de verdad merece la pena luchar es por conseguir eso que llevas dentro, esa parte de ti que nunca se olvida y de la que tú tampoco te olvidas. Esa parte de ti que de pequeño dejabas a un lado porque las cosas no salían como te esperabas y no sabías como buscar la salida; pero ahora eres mayor, sigues manteniendo la ilusión de cuando eras un niño, e incluso más aún y no puede haber nada que pueda pararte en tu búsqueda. Tener una meta, ahora que ves el final de otra que de algún modo ya estaba marcada, mirar al futuro con todo tu empeño puesto en conseguir ser tú, simplemente eso. Encontrarte, de una vez por todas, teniendo claro el camino a seguir, dándote cuenta que tu verdadera pasión quizá no era la que pensabas y ¿quién sabe si lo podrá ser esta? Pero hay una fuerza, una enorme energía que te embarga y te empuja a pelear por lo que tienes dentro y si no peleas, sabes que antes o después te arrepentirás. Sabes que no se trata de un simple capricho, sabes que es mucho más que eso. Sabes tantas cosas… sin saber nada. Una especie de presentimiento… tan fuerte que empiezas a pensar que conoces los motivos del por qué algunas personas aparecieron de repente en tu vida sin saber cómo, porque irremediablemente asocias ese sueño y esas ganas de luchar a esa persona y te das cuenta, de que sin apenas percatarte (aunque suene contradictorio) te ha empujado con sus ganas de vivir, con sus ganas de luchar por lo que quiere, por minúsculo que sea. Y ahí estás tú, mirando la vida hacia delante ahora que puedes, ahora que tienes un vacío temporal que llenar… porque tu historia empieza ahora… justo ahora, cuando te ves con fuerzas para soñar y cumplir tus sueños, cuando te ves con fuerzas para mirar por encima del hombro a esa cita que alguien alguna vez dijo: “de ilusiones si vive”… no, estas ilusiones no son para vivir de ellas, estas ilusiones son para hacerlas una realidad y entonces, sí viviré de ilusiones. Hasta entonces, me niego a pensar que no es posible cumplir un sueño, me niego a pensar que no tenga cabida aquí.
El camino lo haces tú, el camino lo marcas tú y mi camino empieza a estar definido. Ya es hora de que por una vez en la vida no le ponga la zancadilla al destino, al menos en esto, ya es hora de dejar que el destino me lleve donde quiero ir. Y luchar, luchar y pelear por un sueño, porque si no se hace ahora, ¿cuándo se hará?

 

“Tú serás en la vida lo que te hayas propuesto hacer… sólo tienes que luchar por ello.”

miércoles, 23 de diciembre de 2009

El final más triste...

Las gotas de lluvia se precipitan sobre el asfalto, la calle está mojada y pequeños ríos que cada vez son mayores corren calle abajo y se van… Al igual que todo, con el simple paso del tiempo, las gotas que antes estuvieron aquí, dentro de 10 minutos ya no se podrán ver; ¿verdaderamente todo es tan fugaz?
El paso del tiempo, ese gran tema del que todo el mundo habla… “La angustia por el paso del tiempo nos hace hablar del tiempo que hace." (Amelie).
Si, pasa el tiempo y nos damos cuenta de lo que verdaderamente está ahí siempre… y no es mucho. El paso del tiempo, las circunstancias en las que nos envolvemos, nuestras reacciones y todo lo que ello conlleva hace que un día de buenas a primeras nos demos cuenta de que en realidad no somos tan imprescindibles como pensamos, aunque esto quizá solo sea una manera de ver el problema. Otra forma de verlo es pensar en quien puede ser imprescindible para nosotros y así vemos el problema desde su otra cara.



Visto desde fuera, y supongo que desde dentro también, nos damos cuenta de que después de miles de risas, de juegos, de viajes y de horas pasadas, de días y hasta de años, cuando verdaderamente hace falta, apenas queda nadie. Creo que eso, de algún modo hace replantearse la manera en que nos abrimos a los demás. Que no digo que no debamos abrirnos del mismo modo, simplemente, creo que da un poco de miedo. Al fin y al cabo todo se resume en falsedad, aunque quizá es un “diagnóstico” hecho demasiado a la ligera.

Sea como sea, es triste ver (desde fuera, menos mal) como tras tantos años todo se acaba esfumando por motivos y razones que nunca creeré que sean para tanto. Todo se acaba esfumando en unos casos por no poder hablar, en otros por no querer hacerlo y en otros porque simplemente nunca se tuvo intención.
Y vista la situación, dentro de un año, prácticamente todos tendrán en su haber muchísimas menos manos que hace un tiempo. Si se tomó la decisión acertada o no, el tiempo lo dirá y cada cual se dará cuenta por sí mismo; simplemente me atrevo a decir, que personalmente (y esperemos no hablar antes de tiempo) será un final feliz, sin embargo, es el final más triste sin duda alguna…
 

martes, 8 de diciembre de 2009

Puestos a elegir, me quedaría contigo

Puestos a elegir después de mucho tiempo me quedaría con mil detalles distintos. Todos juntos harían algo perfectamente imperfecto. Puestos a elegir siempre nos quedamos con los detalles simples, y son esos los que siempre recordamos. Puestos a elegir, me quedaría…
De ti con tu ternura cuando nadie se la espera, de ti con tu falsa palabrería, de ti con tu espera, de ti con tus risas y tus juegos y tu manera de ver el mundo como cuando se tienen cinco años. De ti me quedaría con tu sarcasmo y de ti me quedaría… me quedaría recordando varios momentos para reírme por siempre. De ti me quedaría con tu buena memoria para recordarme, con tus miles de detalles, tus palabras, tus miradas y tu intento por disimular siempre lo evidente, me quedaría con tu ilusión y con las sensaciones que me trasmites aunque no quiera.
Y de ti…. de ti me quedaría con lo escrito, me quedaría con tus ojos, me quedaría con tus gestos, me quedaría con tu indecisión decidida a no hacer nada, me quedaría con mi espera, me quedaría con las preguntas sin respuesta, me quedaría con tus cuentos, me quedaría con tu risa y con tus enfados…
De ti, me quedo con lo que aportas en mí, con lo que eres capaz de hacer sin saberlo para cambiar mi mundo. De ti me quedo con mi sonrisa, con mi alegría, con mi indecisión, con mis llantos, con mis reacciones inesperadas, con mi manera de jugármelo todo a una carta aun sabiendo que voy a perder y con mi manera de ver el mundo cuando apareces.
Puestos a elegir, me quedo con todo eso, de ti y de ti y de ti…. o sólo de ti. Porque en este mundo de locos hay aun poca gente para llevármelo todo de ti y solo de ti…
Puestos a elegir, me quedaría contigo…