miércoles, 6 de enero de 2010

Hi, 2010!!!

Llegados a este día, después de haber pasado ya 5 días de este 2010 y teniendo aún suficientemente reciente todo el 2009 creo que es hora de hacer balance o algo parecido.
No cabe duda, quien es cercano a mi puede dar fe de ello, que este año para mí ha sido un año de cambios, un año de encuentros, sobre todo conmigo misma. Si tuviese que quedarme con algo, sólo con una cosa, no sabría bien con qué; sólo soy capaz de decir, que desde principios de año sabía que 2009 no sería un año “normal”.


Empecé diciendo “que le den por culo al mundo”, literalmente, sí. Y visto el resultado de llevar eso a la práctica pienso: ¡¡qué maravillosas palabras!! Así enero empezó con cambios imprevistos a los que me costaba adaptarme. Febrero creo que será un mes para recordar siempre, con él descubrí melodías (aunque suene raro) que creo que me pondrán el vello de punta por siempre y que de alguna forma han sido capaces de hacerme luchar de verdad por lo que quiero; y a finales de ese mes entró por mi puerta un soplo de aire fresco que aún hoy no podría olvidar. Durante marzo y la primavera que llegaba sucedieron una serie de hechos (aunque a final de año puedan resultar un tanto dudosos), que me enseñaron que puedo ser capaz de lo que quiera, cuando quiera, que solo tengo que proponérmelo. Fue bonito durante un tiempo vivir en un mundo de color, a sabiendas de que ese mundo era algo “real e inventado” por mí. Lo mejor sin embargo, no fue ese mundo de color ni el hecho de que pueda hacer lo que quiera, siempre y cuando me lo proponga, lo mejor fue que pude darme cuenta del valor que tiene ser sólo tú y de que hagas lo que hagas, cuando de verdad te encuentras, es cuando eres capaz de decir abiertamente quien eres y como eres. Que las circunstancias que hay a tu alrededor no te influyan cuando el mundo es a tí a quien mira de frente y seguir siendo tú a pesar de la posibilidad de perder algo que en ese momento te importa mucho más de lo que te imaginas (sea razonable o no). Supongo que en esa época también me di cuenta de que hay miles de cosas que no puedes controlar aunque quieras y sin darte cuenta te involucras tanto con los demás, depende de con quién y depende de con qué, que eso precisamente es un peldaño más en esa escalera inmensa que te lleva a ser tú. El verano estuvo plagado de risas, de ansias de cambio sabiendo que hasta septiembre u octubre no volvería la “normalidad”; así que había que conseguir por todos los medios que esos tres meses llegasen a ser normales… no lo conseguí… de hecho creo que han sido los meses más raros que he visto en mi vida. Me vi a mi misma no planteándome las cosas demasiado cuando llegaban, aunque solo algunas porque otras fueron bastante más raras de lo que es posible imaginar. De esa guisa fui a dar de bruces con un septiembre intenso en el sentido más amplio de la palabra. Los tres últimos meses del año… esos han sido sólo para mí, han sido tres meses egoístas supongo, pero me hacía falta algo así, me hacía falta poder recapacitar tranquila y no tener nada “más importante” en lo que pensar y verdaderamente, me ha hecho mucho bien.
En resumen, este 2009 ha sido un año de crecimiento, interiormente hablando. He aprendido que las circunstancias pueden hacerte cambiar mucho, hasta puntos insospechados, que el amor de tu vida puede pasar por tu lado durante cinco segundos o durante todo un mes y que ni siquiera te des cuenta, que a veces el destino te muestra señales y que llega un momento en que ya no sabes si no creer en ellas o si empezar a hacerlo y si decides creerlas, la vida irá en la dirección opuesta a ellas, que todos tenemos miedo al dolor y al sufrimiento y la única manera de sobrevivir a eso es plantándole cara (supongo que como con todo), que aunque pienses que hay personas para las que eres indiferente un día te das cuenta de que te equivocabas y salen “cientos” de manos a tu encuentro; y como esto montones de cosas que no podría enumerar una a una.
Si tuviese que pedir un deseo para el 2010, pediría que fuese igual que 2009, porque ha sido un año como pocos; sea como sea, el camino ya está marcado y de aquí en adelante se trata solo de ir dando pasos, uno tras otro…

No hay comentarios:

Publicar un comentario