domingo, 14 de febrero de 2010

Amor, amor...

Un año más vuelta a decir un “te quiero” justo tal día como hoy, un año más vuelta a las mismas rosas de siempre y a las mismas cenas románticas, un año más vuelta a las sonrisas y a las miradas de complicidad… un año tras otro, la misma fecha y las mismas acciones.

No hace mucho alguien intentaba convencerme de que el amor solo es un invento del Corte Inglés. Yo prefiero aquello de que el amor no es más que la acción de ciertas sustancias en nuestro cerebro (de todos modos, bienvenidas sean si el subidón aguanta un tiempo cuando llega). San Valentín es el invento del Corte Inglés; ahora ya no solo es el día de los enamorados, sino el también el de la amistad y a saber donde llegará. El caso es que la gente de repente va como loca buscando algo con lo que demostrarlo todo y, vale, mentiría si dijese que no me gustaría encontrarme con un ramo de rosas de repente, una caja de bombones o cualquier cosa típica de este día, pero ¿qué sentido puede tener? Eso nunca ha llegado a demostrar nada, simplemente hace ilusión recibirlo y ver la cara de esa persona “especial” a quien se lo das, y puede que el momento sea bonito, sí, pero creo que sería más bonito tener algo mejor que ofrecer día a día y que el de hoy solo fuese un detalle que te lo recordase un poquito más. En cierto modo creo que es algo parecido a todas esas cosas que se dicen en Navidad (que yo también digo) y que parece que no hay otro momento en la vida para decir. Supongo que estas fechas, nos lo ponen fácil de algún modo, porque a veces cuesta más de lo que debería costar decir eso que todo el mundo sabe aunque nadie haya hablado.

Olvidando a los centros comerciales y a sustancias que actúan sobre nosotros, por ahí dicen que el amor no es más que cuatro letras, dos vocales, dos consonantes… y dos idiotas, dos idiotas… antes o después acabamos riendo, porque sabemos que en el fondo hemos sido, somos o seremos la mitad de esos dos idiotas; pero aun así alguien me lo definió una vez de una manera que creo que nunca podré olvidar: sabes que verdaderamente amas a alguien si cuando cierras los ojos, te tapas los oídos y dejas de respirar durante un instante, notas como el corazón se te sale. En realidad puede parecer un poco absurdo y carente de sentido, eso dependerá de si ahora mismo eres mitad activa de ese par de idiotas o no, pero el caso es que no está tan alejado de la realidad, aunque particularmente pienso que el corazón se te sale con bastante menos.

Si damos una vuelta por internet, podemos encontramos con miles de cosas distintas: desde que el amor es cuando cambias tu camino diario, porque sabes que haciendo otro te vas a cruzar con esa persona, a que es lo que te hace sonreír cuando estás cansado. Si nos paramos a escuchar frases de películas, no dejaríamos de dar definiciones; de todos modos yo siempre me quedaré con las de la misma película, “Amelie”, siempre llevan detrás muchísimo más de lo que en un principio pueda parecer "... claro que la conoces... desde siempre... en tus sueños...", es una definición muy clara del amor, aunque no lo parezca, solo hace falta profundizar un poco.

Pero si nos paramos a pensarlo, todas esas frases implican siempre lo mismo: el amor es el día a día. Haces un camino diario “día a día”, te cansas y sonríes día a día y conoces a alguien día a día y te das cuenta de que verdaderamente conocías a esa persona desde siempre.

Así que sigamos amando día a día, soñando día a día, sin dejar de darle tregua al corazón; sigamos atrapando oportunidades que a veces puede parecer que se escapan y diciendo un “te quiero” más a menudo, pero sobre todo, sigamos demostrándolo el resto de días del año, aunque este 14 de febrero se nos endulce un poquito más con ese bombón. Al fin y al cabo, eso del amor creo que es una de esas cosas por la que la vida merece de verdad la pena.

¡¡Ah!! Lo olvidaba….  FELIZ SAN VALENTÍN.

4 comentarios:

  1. Amor, amor... ¡La vida misma! ¡Que bonitoooo!!!

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  2. Si si... la vida misma, pero a estas horas bentidtas, sigo sin caja de bombones!! jajaja

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  3. Pues me parece fatal. ¿Como es posible tal cosa? ¡Ya no hay caballeros, ya no hay amor cortés! joo!

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  4. Amor cortés?? a mi me da igual el amor cortes!! yo lo que quiero son bombones!! jajaja.
    De todos modos... si hay amor cortés aún, tú sabes que si xD.

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