sábado, 27 de febrero de 2010

Simplemente yo

Si tuvieses poco tiempo para conocerme, te resumiría quien soy…

Me gusta tocar todo lo que sea suave, me gusta mirar a los ojos y que me miren cuando soy incapaz de aguantar serena esa mirada, casi nunca digo que no a un café aunque a veces el café no me guste. Suelo ser una niña grande la mayor parte del tiempo, adoro el chocolate y siempre tengo escondido un poco para que no me falte cuando “lo necesito”.
 
Tengo miedo a todo y a nada, puedo con más de lo que soy consciente y con menos de lo que  pienso (contradictorio… ¿o no?), tengo sueños incumplidos desde los 8 años y aún estoy esperando cumplirlos.  Me gusta salir a la calle por la mañana y no volver hasta la noche siempre que tenga algo que hacer, me gusta salir por la mañana y no tener ni idea de que me depara el día, me gusta salir por la mañana y volver con una sonrisa en la cara porque paso algo totalmente inesperado.

Me gusta dormirme pensando en algo y levantarme por la mañana habiendo soñado con lo mismo. Me gusta creer en los cuentos de hadas y en los príncipes azules aun sabiendo que nunca me toparé con ninguno.

Nunca paso por debajo de una escalera y sin embargo me da igual cruzarme con veinte gatos negros, siempre le doy un golpecito al salero, por ver si se cae, pero nunca lo hace, si tengo un espejo en las manos, ten por seguro que se romperá, cuando acabo los exámenes sigo siempre los mismos pasos, una especie de ritual que no vale de mucho, porque ningún año es igual.

 A veces lloro sin motivo y otras me da la risa tonta en la situación más inesperada; muchas veces digo cosas que serian mejor callar; una vez intenté ser otra persona y fracasé en el intento, por eso ahora soy yo misma siempre y lo que opinen los demás dejo de importarme hace tiempo.

Me gustan las despedidas porque si alguien se va quiero verlo “por última vez” antes de que vuelva. Me gusta pasar cerca de alguien y decir un “¡¡buenas!!” con una sonrisa de oreja a oreja.

Tengo mal despertar los lunes, miércoles y viernes y el resto de días no lo tengo muy bueno, me gusta acostarme temprano y quedarme dormida tarde; me encanta poder ver a los pájaros volando cerca de mí y escucharlos por la mañana cuando el mundo despierta; me gusta despertarme en el momento exacto en que el sol empieza a iluminar la habitación para levantarme de la cama, cerrar la persiana y volver a dormir, tengo el mismo despertador desde que era chiquitita y creo que si algún día lo cambio, mis despertares dejarán de ser los mismos.


Odio empezar algo nuevo, pero cuando lo empiezo, acaba gustándome, sea lo que sea y siempre lo acabo. Soy pura indecisión y me lo pienso todo mil veces; llevo toda mi vida viviendo en un mundo que intento controlar y en el fondo nunca quiero hacerlo, por eso me encantan las cosas inesperadas, la casualidad… aunque curiosamente la mayor parte de las veces no creo en ella. Me gusta pensar que invento mi día, todos los días e inventarlos de verdad.

Tengo una etiqueta pegada en la frente desde siempre que dice: “niña buena”, y llevo tiempo harta de ella, así que cuando “nadie” me ve, suelo esconderla; soy lo más tímido a veces y lo más extrovertido otras, mis ojos pueden decirte millones de cosas y no haría falta decir nada con palabras.

Cuesta muy poquito “enamorarme” y si me dan a elegir me quedo con alguien capaz de “darme caña”, que me pique, que “me enfade” y que me siga el juego. A veces ladro mucho y muerdo poco y otras muerdo más de lo que pienso…

De pequeña mi flor favorita era la amapola y ahora no tengo especial predilección por ninguna flor, pero adoro el olor a jazmín.

Me gusta perderme en laberintos sin sentido y que alguien venga a rescatarme; me como la cabeza mucho muchísimo por todo lo que no tiene por qué, y me encanta toparme con alguien que piensa como yo hasta cuando cambio de parecer.

Odio la hipocresía y las mentiras, odio la indecisión y odio que destrocen mi confianza, porque siempre vuelvo a confiar demasiado rápido en quien no debo y tardo demasiado en volver a hacerlo con quien se lo merece; soy capaz de expresarme mejor escribiendo que hablando, aunque a veces nadie entienda lo que escribo y otras, nadie entienda lo que hablo.

 Quien quiera dormir conmigo, deberá saber... (Julio 2009)

4 comentarios:

  1. Gracias! Lo escribí hace un tiempo ya, pero estaba escondida jeje.

    ResponderEliminar
  2. Una loca de ciudad4 de marzo de 2010, 22:32

    Peque!!!! ME ENCANTA!!!
    Hacia tiempo q no te leia, ya sabes, examenes y eso. Y es q adoro leerte, porque me gusta lo que escribes, porque nos encanta rallarnos y porque este año he aprendido que en el fondo hay una peque dentro de mi y hay una yo dentro de ti ;)

    ResponderEliminar
  3. :D :D :D Que ilu me ha hecho ver tu comentario!!! xD En realidad empezaba a echarte de menos aki jeje. Gracias!!! Y si, una parte de cada una está dentro de nosotras, será lo que hace todo este tiemmpo juntas jeje. Besos!!

    ResponderEliminar