domingo, 28 de marzo de 2010

Sólo un juego... pero quiero un 6 (II)

“El seis lo tengo yo… el doble tres, también“

Y es posible, que después de muchas tiradas y después de avanzar varias casillas, uno de los jugadores se plantee volver a una casilla anterior. Es posible, que en un momento dado ese jugador se diese cuenta de que no utilizó esas habilidades, que tuvo en su momento, como debía.

Ese jugador puede volver a una casilla anterior en su juego, puede volver a una escena anterior en su juego, pero cuando decide jugar en el juego de otro personaje, ya no tiene esa libertad. Para volver a esa escena, tienen que volver todos los jugadores, con sus escenas y sus habilidades y deben estar en el mismo lugar… pero hay jugadores que prefieren seguir lanzando los dados y seguir avanzando.

El narrador seguirá contando la historia la mayoría de las veces, otras simplemente se callará y dejará hacer al resto de personajes, por ver qué ocurre; y en ocasiones no entenderá al resto de jugadores, no entenderá el por qué de sus tiradas, el por qué de sus actos, así que finalmente, volverá a narrar la historia tal y como la quiere.

Cada vez que lanzas un dado y avanzas una escena, te cruzas con un personaje que hace que tu ficha cambie y a veces es difícil borrar de esa ficha algunas de sus palabras. Por eso también, a veces, los personajes tienen miedo de seguir lanzando dados. Pero el miedo no es algo que se dé en un juego y eso es justo lo que te hace intentar utilizar esas habilidades de fantasía.

Las partidas vuelven a acabarse, una tras otra, los jugadores abandonan, pierden o simplemente, quizá no se rindan. Pero no es su juego, al menos no del todo.

Al final, inevitablemente, todos piensan en el jugador que se marcha y duele. Al final, inevitablemente, todos piensan en el jugador que puede venir y sonríen; el juego continúa…

“El seis lo tengo yo… el doble tres, también“

3 comentarios:

  1. Otra visión de un mismo juego, Crecer. J. Germán28 de marzo de 2010, 12:48

    Puede que el jugador que quiera volver a una casilla anterior
    lo único que quiere es desenterrar el pasado solo para poder afrontarlo,
    para que no lo siga torturando
    para poder decir lo que en su momento no pudo.
    Para hacer lo que piensa que es correcto.
    Como bien has dicho el narrador a veces noo entiende las jugadas
    y puede ser que sea por que no pudo entender al personaje.
    Cada personaje tiene sus propias habilidades, no las pierde
    lo que ocurre es que la influencia de estas no afectan del mismo modo
    en cada escena.
    Ningun jugardor quiere entorpecer, solo quieren que crezca tu personaje
    al igual que el suyo en su propio juego.
    Pues cuando se empieza una partida no solo se empieza en tu tablero,
    sino tambien en el tablero de los demás personajes, cada uno con sus reglas,
    cada uno con sus habilidades, cada uno con sus metas o sin ellas.
    Nadie quiere entorpecer, se ponen solo obstaculos para poder crecer.
    Y mientras unos crecen por de una forma otros lo hacen de otra.
    La intención de cada jugador solo la conoce él mismo,
    y una de las posibles metas es llegar a enterder a los demás jugadores,
    a enterder sus intenciones.

    ¿Jugamos?

    P.D. Cuando conozcas mi intención acabará el juego, al menos en mi tablero.
    Y en él, yo al menos empezaré uno nuevo o simplemente será otra continuación más del mismo,
    donde todos seguiran jugando,
    los que se fueron no desapareceran,
    solo pasan su turno hasta que se sientan preparados para avanzar.
    Da igual lo que tarden, siempre tendrán el hueco que en un principio se les hizo.

    Para mi solo hay un juego, crecer, crecer como persona, como amigo,
    crecer de forma distinta a los demás, crecer sin dañar demás, solo para ayudar.

    ResponderEliminar
  2. Lamentablemente, en algún momento todos los juegos llegan a su fin.

    ResponderEliminar
  3. Ahora prefiero que el jugador piense en la partida que comienza, si llega al final, ya se verá...

    ResponderEliminar