martes, 20 de abril de 2010

Eterna primavera

Primavera, esa estación en la que parece que nada importa. El día es tan largo que hay tiempo de todo aún sin haberlo, así que se aprovecha hasta el último segundo. Inevitablemente sale una sonrisa, aunque suene a tópico, inevitablemente las mañanas empiezan a ser perfectas.

Ahora recuerdo la última primavera, la mejor y más extraña en muchas; jamás podría imaginar cómo empezaría la siguiente.

Esta primavera, después de la ya pasada, prometo lanzarme a la piscina sin miedo, prometo no borrar la sonrisa que me produce el simple hecho de ver el cielo azul, prometo disfrutar de cada rayo de sol por pequeño que sea, porque un poco de luz siempre viene bien.

Esta primavera, prometo decir lo que pienso cuando merezca la pena, prometo sentir lo que siento sin dejar nada de lado, que durante el invierno aprendí que si no dices lo que sientes en el momento exacto, nunca más se puede decir y nunca más se vuelve a sentir, quedando todo sumido en un otoño que se cubre de hojas secas. Esta primavera prometo armarme de valor para mirar a la cara de los demás y saber hablar.

Esta primavera prometo que tendrá un principio y un final como tales, que en este mundo de hoy ya nada empieza por el principio, sino por el final e irremediablemente acabará por el empiece, lo cual siempre genera miedo, porque debes conocer y saberlo todo cuando nadie te dio tiempo para aprender. Esta primavera prometo y pido un principio para llegar al final, sea cual sea.

Esta primavera, como todas, reiré, saltaré, gritaré y soñaré, porque siempre me gustó soñar. Y seguiré soñando en una primavera que nada tendrá que ver con la estación, porque siempre será primavera si quieres… porque todo puede ser una eterna primavera.

2 comentarios:

  1. Que positiva, no lo pierdas y ya me cuentas.

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  2. Pues si... la negatividad no es buena y no merece la pena, asi que... :)

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