sábado, 1 de mayo de 2010

Círculo

“Las cosas buenas ocurren cuando menos te las esperas, por eso hay que agarrarse fuerte a ellas y disfrutar del poco tiempo que puedan darte”

Esta vida es un círculo, solo eso; bien cerrado para que nada ni nadie pueda salir de él; o quizá no sea la vida en sí misma, sino las circunstancias que vivimos en ella y cada una de las situaciones por las que pasamos a lo largo de ella.

Sea como sea, el caso es que hay veces en las que pienso que todo, de una manera u otra, tiende a repetirse, que simplemente esta vida sigue un camino ya prefijado y cuando llega al final… vuelve a empezar. Y dará igual el número de personas que pasen por tu lado y el papel que desempeñen, porque cuando el camino vuelva a acabarse, volverá a empezar y vendrán más personas que desempeñen papeles parecidos o incluso iguales. Así visto, no hay personas importantes en la vida de nadie, siempre serán sustituidas por quien venga en la siguiente vuelta…

Y leyendo lo escrito hasta ahora, pienso: ¿De dónde sale todo esto? Hoy no me creo a mí misma. Quizá solo es una manera de intentar no pensar en lo inevitable…

Así que bueno, sí, la vida puede ser un círculo en determinados momentos y el circulo es posible que fastidie bastante, es posible que fastidie mucho más de lo que nadie puede imaginar, pero en realidad, lo único que fastidia son las cosas malas que se repiten, las vueltas malas que nunca quieres que lleguen. Y cada persona será importante siempre, por mala que haya sido la vuelta que haya dando contigo, o el final de esta. Será importante por el simple hecho de que estuvo ahí y durante el tiempo que durase aportó en ti una parte de si misma.

Y así visto, me doy cuenta de que si las cosas malas se repiten, será porque antes se repitieron las buenas, el problema es que esas no las recuerdo del mismo modo, las veo lejanas, demasiado lejos, las malas están siempre cerca. En cierto modo, antes de producirse las malas, había algo bueno en todo este lio, en todo este círculo. Algo bueno que sin duda alguna habrá merecido la pena. Inevitablemente todo lo que empieza, tiene que acabar, siempre… Ahora solo queda seguir dando vueltas en este círculo y esperar la siguiente vuelta buena, que es lo único que importará. Recordar los momentos que parecieron una vida entera y cada una de las sensaciones que me transmitieron. Y darse cuenta de que la única manera de aprender algo en una vuelta y de saber qué camino coger, es experimentar, vivir cada segundo como lo sientas, aunque a veces no estés muy seguro de qué es lo que deberías hacer, aunque a veces no se sepa muy bien qué camino escoger; porque antes o después, si eliges tu camino y te equivocas, podrás volver a atrás, pero nunca sabrás si te equivocaste, si ni siquiera lo intentas. Puede creerse que son pensamientos de una mente inocente, pero ¿para qué sirve la vida si no para hacer locuras y vivir esos pequeños sueños que se tienen al alcance de la mano? ¿Para qué sirve la vida si no para enamorarse de ella cada día? ¿Para qué sirve la vida si no para aprender y cometer errores o darse cuenta de que lo que piensas que puede ser un error, no lo es? ¿Para qué sirve la vida si no para vivirla segundo a segundo sin pensar en mañana?

2 comentarios:

  1. "Ahora solo queda seguir dando vueltas en este círculo y esperar la siguiente vuelta buena, que es lo único que importará. Recordar los momentos que parecieron una vida entera y cada una de las sensaciones que me transmitieron."
    Eeterno retorno, solo eterno retorno...

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  2. Una parte de mí quiere pensar que no existe el eterno retorno, pero hoy, la parte que lo piensa, es más fuerte...

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