miércoles, 12 de mayo de 2010

La vida es simple, sencilla...

Sólo hay dos caminos que escoger: el sencillo o el complicado. Hay dos maneras de ver las cosas, la fácil y la difícil. 

Me he dado cuenta de que la segunda nunca es buena, la segunda puede hacer que acabes mirando sin ver a alguien que te importaba, simplemente porque dio demasiadas vueltas y llegó un momento en que no supiste a quién mirabas…

(Creo que por cobardía o algo parecido, yo suelo escoger el camino de en medio, o sea, no decir nada, ni con rodeos ni sin ellos; y este tampoco es bueno…)

Pero hablemos de la primera, de la fácil, de la manera de hacer las cosas sencillas. Es curioso, es la manera más fácil y sin embargo, es la que más cuesta al empezar. Y es fácil, no tiene otra palabra, sencillo… porque sin darte cuenta hace que todo encaje, que te pares a pensar y te de la risa de lo fácil que es todo, de que a veces las cosas pasan de verdad y son así, sencillas, solo eso. El problema es que siempre estuviste tan ocupada pensando en las cosas difíciles de los demás que no llegaste a darte cuenta de que verdaderamente, a veces, hay gente que hace las cosas fáciles en este mundo. Lo que tiene lo sencillo, es que hace que todo encaje, como si fueran las piezas de un puzle y cuando el puzle está completo te das cuenta de que debiste deshacerte de otros puzles mucho antes de lo que lo hiciste.

Suena a locura, lo sé, pero hubo un instante en qué me sentí completamente una pieza en este puzle y sabía perfectamente que pieza encajaba conmigo. Solo duró un instante. Sin embargo, las piezas han seguido encajando, día tras día, hasta hoy. No puedo saber si seguirán haciéndolo, o si ya el puzle está completo, pero sea como sea, no puedo evitar sonreír (aunque haya una parte de mí que se dé de golpes con la pared) al pensar que por una vez en la vida las cosas fueron fáciles y todo se reduce a decir simplemente lo que piensas. Y eso precisamente, es algo de lo que me gusta de la pieza en cuestión, que es una pieza con bordes simples o al menos lo parece, que si un día decidiera encajar con cualquier pieza, no sería difícil, de hecho no es difícil y visto lo visto hasta ahora, las piezas fáciles escasean. Sólo hablo de hablar… el resto hoy no me importa; bueno, solo es que del resto no voy a hablar, porque sigue habiendo partes de la pieza que encajarían, pero ese tema no voy a tocarlo hoy, quizá otro día… o quizá no.

Que la vida es simple, si quieres hacerla simple, que las piezas de su puzle pueden encajar y no faltará ninguna y en ese momento te das cuenta del valor de esa simpleza y sonríes o te da la risa. Y no puedes sentirte mal aunque quisieras, porque no tienes motivo, así que sigues sonriendo.

Y no… no se me da bien hablar, se me da mejor escribir, es algo que debería cambiar. Mientras tanto, continuaré escribiendo…

2 comentarios:

  1. Simple... Aunque a veces es mas facil hacerlo de forma dificil :S
    Bonita entrada :)

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  2. La dificil, sólo es el camino fácil en principio...
    Gracias!!! :D

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