martes, 1 de marzo de 2011

Y no habrá manos...

Di adiós sin decirlo. Ve dejando de lado a todas aquellas personas que un día estuvieron allí. Ve haciendo difícil, poco a poco, que cualquiera encaje contigo. Se feliz solo con quien decidas serlo en ese momento y al resto… olvídalos.

Ve dando palos de ciego, ve dando palos. Ve soltando palabras que hacen daño. Ve haciendo amigos sólo como tú eres capaz. Enfréntate al mínimo contratiempo y nunca, jamás, des un paso atrás. Demuestra de qué pasta estáis hechos tus acciones y tú. Demuéstrale al mundo que cualquiera puede ser como tú y que eres feliz así.

Olvida todo lo bueno que hizo la gente por ti, no lo tengas en cuenta y mucho menos des un paso en falso por tener un mínimo de sentido común. Haz que la gente hable de ti a tus espaldas. Cabréate. No tengas narices para ser valiente. Sigue siendo igual de cobarde. Lucha por abandonar a todo el mundo y que el mundo entero te abandone a ti. Y cuanto más lo pienses, mejor actuarás.

Ya no hay llamadas, ni voces en la lejanía, ni mensajes bonitos… ya nadie sabe quién eres. Pasaste de tener amigos, a conocidos y pronto, hasta los dejarás a ellos. Todos te borrarán de su memoria, porque todos tendrán manos nuevas. Quizá para ti ya no haya dentro de un tiempo, o quizá ya se te hayan acabado las posibilidades. Quizá la gente haya decidido no estar a tu merced… y no habrá manos.

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