domingo, 10 de abril de 2011

Durmamos

Durmamos. Cerremos los ojos y olvidémoslo todo. Olvidemos esa prisa, ese estrés, esa sensación constante de que todo tiene que ser perfecto, de que nosotros mismos somos perfectos. Olvidémonos de esa idea preconcebida de que el error es malo. Mmmm, ¿preconcebida? De pequeños sabíamos aprender de los errores, no eran nada malo, de los errores aprendimos, ¿por qué no aprendemos ahora? El fracaso nos llevará al éxito, aunque suene paradójico. Descansemos de la vida de locos que llevamos, descansemos de no hacer un simple alto en el camino para escucharnos a nosotros mismos, descansemos para mimarnos, para mirarnos al espejo y poder reconocernos. Porque después de tanta prisa… ¿dónde queremos llegar? ¿Qué tren es el que se nos escapa? Echemos el freno, que ya pisamos bastante….

Una caricia, un beso, una mirada, un nuevo acompañante y… silencio, sólo silencio; las vistas aquí son demasiado bonitas como para hablar siquiera. Silencio, respira hondo y…

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