lunes, 30 de mayo de 2011

Alergia, felicidad y otras cosas

Al mirar atrás recordé aquellos días, aquellas semanas casi perfectas. Aquellos días de felicidad prácticamente absoluta, esa felicidad que tan pocas veces en la vida se siente, pero que eres capaz de recordar para siempre con la mayor de las sonrisas.

Esa felicidad perdió la emoción del principio, quizá ahora sea una felicidad más madura, aunque no sé si la felicidad madura es algo que pueda existir…

Quizá sólo vuelva a ser primavera… así que es posible que además de estornudos, ojos lagrimosos y algún que otro leve ataque de asma, nos encontremos con esas historias bonitas que a una le sacan una sonrisa aunque no lo quiera y un poquito más de seguridad en el presente.

Seguridad en el presente, eso es lo que hace falta, y a ser posible, vistas a un futuro que no esté gris, soluciones rápidas en el momento adecuado. Y un poquito de valor. Si de todos modos… ya está todo perdido.

Sí, es primavera, un año más y parece mentira que haga tan poquito de la pasada; y bueno… creo que puedo decir que durante aquella primavera cumplí con bastante de lo que prometía en mi “eterna primavera”; así que hace unos días que decidí volver a cumplirlo, volver a las andadas de nuevo y a ser posible, con más energía que nunca.  Si total, lo único que hay que hacer es soñar y cumplir tus sueños, no parece tan difícil ¿verdad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario