viernes, 13 de mayo de 2011

De vuelta

La vida era un círculo, así que seguimos dando vueltas. Vueltas hasta marearnos, ligeramente distintas, pero vueltas al fin y al cabo. Los días vuelven a coincidir…

Escribiré esto que no debe quedar escrito, dejaré que se lea lo que no debe ser leído, pero para qué negarlo, mi fuente de inspiración vuelve; no soy siquiera capaz de averiguar por mí misma si lo que queda plasmado aquí es real o no es más que una ilusión, sólo sé que para bueno o para malo, no tengo mayor fuente de inspiración.

Y volverá, y volverás. Un día tras otro. Entre risas, palabras calladas e intentos desesperados por conocer no sabe bien el qué. Un mundo aparte, fuera de todo. Volver a empezar con los ánimos cargados y con las esperanzas renovadas. Volver a sentir el corazón contra el pecho y al instante… calma. Empezar a ser ella. No decir más de lo estrictamente necesario, aunque se le escapan cosas que nadie supo nunca. Una sonrisa… de esas que no se borran, pero no sabe por qué. Inventaste excusas… y ella desea que no se acaben, tampoco sabe por qué.

Las sensaciones son familiares, pero distintas. El círculo tiene variantes, menos mal… pero también hay algo que le dice que el final de él, siempre será el mismo. Como siempre, por una vez en la vida, sólo con él eso no le importa. De repente cada día merece la pena. De nuevo se encuentra pensando a cada instante en quién tantas veces pensó. Su cabeza le juega malas pasadas, ya está acostumbrada, hace mucho tiempo que lo hace. Y todo deja de tener explicación.

La eterna aventura, llena de vida, de risas, de historias sin sentido, de todo eso que hace que las historias merezcan la pena y de ese sin sentido que de nuevo, tiene esta.

Aquel “vivir pensando sin pensar”, aquel desconocido que deja de serlo, mostrando la más mínima parte; supongo que es el espejo donde mirarse… empezando a mostrar más de lo que mostró. El dejar de estar en peligro y, por consiguiente, dejar la valentía a un lado. El meterse en la piscina poco a poco y no saber, aun sabiéndolo, si un día habrá que abandonarla.

Recibir sorpresas, por una vez, impensables. Y volver a reír. Tiene miedo a nada y a todo… pero las cosas son fáciles. La vida cambió y sin embargo hay cosas que nunca cambian.

Espera, dulce espera… cosas sencillas, lentas, sencillas… tiempo para mostrar de qué pasta están hechos. Tiempo… más tiempo… y que no acabe el tiempo… La necesidad de contar tanto, hace que no se cuente nada; un juego en el que quizá poco a poco, un día, descubra quién es ella…

Historias, casualidades, destino… un cúmulo de demasiadas cosas sin sentido que le dan sentido a algo.

Y seguirán inventando, hasta que se acaben las invenciones. Por una vez en la vida, ella se deja llevar, no le pone trabas a nada; curiosidad simplemente por averiguar que pasó aquel día… porque una parte de ella sigue pensando que hubo algo más que un simple cruce de caminos.

Todo parece encajar en un pequeño puzle cuyo número de piezas nadie sabe…

No hay comentarios:

Publicar un comentario