jueves, 4 de agosto de 2011

3885, un pequeño guiño o un pequeño regalo :)

Y yo que pensaba que nadie podía convencerme de nada… será que el ser humano es débil o igual la débil sólo soy yo. O quizá… sólo es que me hago la débil de vez en cuando; sea como sea, ahí va:

Nunca me había parado a pensar en la importancia de los números, por contradictorio que pueda resultar siendo matemática, pero resulta que hay números en este mundo que por alguna razón, pueden ser especiales o, más bien, los hacemos especiales.

El número de hoy es el 3885. ¿Mi favorito? No, yo me quedo en algo más simple y común, quizá un 8 o un 2, siempre par, aunque no sé por qué. 3885 aparentemente es un número cualquiera, múltiplo de 5 y de 3; curioso es que si dividimos entre 3, aparece un 29 en mitad ¿artimañas del destino o pura casualidad? y si dividimos entre 5… uy!! Casi nos topamos con el diablo, pero solo casi. Así que bueno, en el fondo no es tan malo, que el 29 también es bonito.

Quizá todos llevamos asociados un número, como si fuera la matrícula de un coche, un número que nos viene predestinado y que no es el que nos dan en la oficina de la policía cuando nos hacemos el DNI. Un número que de alguna manera lo decide todo o nos da las pautas a seguir o los caminos a elegir para poder llevar una vida u otra, para poder cruzarte en el camino de unas personas o de otras. Y bueno, 3885 después de todo, parece que fue un buen número.

Será que la vida va pasando, que vamos cumpliendo años, que nos vamos haciendo mayores y que empezamos a ver la vida de otra forma. Será que verdaderamente el paso de los años nos da experiencia y comenzamos a elegir por nosotros mismos. Será que el soplar velas igual hace que se cumplan deseos, aunque no sean los que pidamos en ese momento. Igual todos vivimos alrededor de una gran tarta que tiene sorpresas dentro y se van descubriendo poco a poco, aunque de vez en cuando pillemos algún trozo de cáscara de alguna nuez perdida que nos haga daño en los dientes al masticar; pero siempre quedan bolitas de chocolate…

Y supongo que fue por todo eso, que un día me di cuenta de que hay regalos materiales, que con el paso de los años, no eres capaz de recordar quién te los hizo, pero sin embargo, hay regalos en el aire, todos los días, que no puedes ver, pero que están ahí y su recuerdo perdura por siempre; supongo que es por esos días en los que aparece en tu vida un regalo de ese tipo, ya sea tu cumpleaños o no, por los que agradeces de alguna manera formar parte de este mundo de locos.

Y supongo también, después de más de dos años y de todo lo vivido, que 3885 fue uno de esos regalos que de vez en cuando aparecen sin más en tu vida. Raro al principio, sólo un poco, pero divertido a la vez y bonito después de todo; un “súper héroe” para lo bueno y para lo malo, un dato a tener en cuenta, que no todos podemos contar con uno de esos. Y finalmente, sí, uno de esos regalos que se queda dentro de tu vida y ya no puedes olvidar.

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