viernes, 5 de agosto de 2011

Comodín

Comodín:

1. m. En algunos juegos, pieza o carta que puede tomar el valor que el jugador desee.

Este es el juego y mientras tú juegas, yo… yo sólo soy el comodín. Un comodín que entra en tu mano una y mil veces y que vale para todo, para un día bueno, para un día malo, para echar unas risas y para tener algo donde apoyarte cuando el resto de cartas fallen. A pesar de estar dentro del juego, no conozco cuáles son tus cartas porque las escondes y menos aún tus jugadas, pero a fuerza de verte barajar y apostar, voy entendiéndolo. Sólo soy el comodín.

Y me cansaré de ser el comodín todas las veces, pero conforme el juego avance y las cartas te fallen o las manos no sean tan buenas, volveré a sentirme una carta más, una carta importante incluso, y miraré por encima del hombro a las demás. Hasta que la mano sea buena y ya no necesites un comodín, o hasta que… hasta que al repartir la cartas, te encuentres sin ese comodín entre las manos.

Y como soy el comodín y quiero sentirme alguien importante, pues cierro los ojos para no ver y los oídos para no escuchar y canto para mis adentros para no escucharme ni siquiera pensar, y de vez en cuando echo un vistazo para ver si el juego se puso bonito, pero solo me topo con aquello que me ocultaba a mí misma y vuelvo a sentirme comodín de nuevo.

Y entonces me conformo con tu jugada recién descubierta y me obligo a pensar que ya gané suficiente, que ya fui parte importante y qué quizá deba desaparecer de esa baraja, para poder ser una carta con verdaderas oportunidades en otro juego. Además… a veces una parte de mí prefiere ser sólo el comodín, porque ser otra carta conlleva demasiada responsabilidad y a estas alturas creo que no quiero ya la responsabilidad de perder ese juego, porque quizá no podría ganar en otro… Pero me quedo en comodín.

No hay comentarios:

Publicar un comentario