miércoles, 7 de septiembre de 2011

¿Cómo?

Esta noche es una de esas noches en las que la falta de sueño (ó las ganas de escribir) hacen que me pregunte muchas cosas. Como por ejemplo, por qué a veces nos da miedo vivir. También es una de esas noches en las que no encuentro muchas respuestas, para qué mentir.

Pero bueno, el caso es que hay ocasiones en las que nos da miedo hacer ciertas cosas, porque no las tenemos claras o porque no somos capaces siquiera de creer que puedan ser posibles. Así que ese miedo o esa indecisión hacen que dejemos escapar ciertas oportunidades.

Luego pasa el tiempo. Es posible que ese tiempo nos haga replantearnos muchas cosas pero, en realidad, ya sirve de poco. Lo que hicimos o no hicimos, en su momento quedó visto y ahora no podemos intentar construir una máquina del tiempo para nosotros solitos y volver al pasado a cambiar vete a saber qué. Así que continuamos en nuestro camino.

En ocasiones, las cosas que ocurren a raíz de algo que pasó hace tiempo y que era distinto a lo que hoy por hoy tenemos, nos sirven para poder encontrar cosas que quizá no buscábamos, quién sabe: un amor, un amigo o una manera distinta de pensar, y claro, es inevitable preguntarse qué hubiese pasado sí en su día las cosas hubiesen ido por un lugar completamente distinto del que fueron. Quizá hoy por hoy no tendríamos la oportunidad de vivir y de tener eso que tenemos ahora y que en parte no queremos cambiar. El problema quizá sea cuando en algún momento, decidimos que una parte de nosotros quiere volver al pasado, quiere intentar cambiar las cosas, mientras otra está completamente cerrada al cambio que esa variación en el pasado produciría en el presente. O quizá incluso peor, quiere realizar esa variación en el mismo presente.

Cómo se consigue cambiar algo del presente, sin que el futuro lo vaya a hacer… cómo se consigue saber qué es lo que pasaría si… o si no… Quién nos asegura que dentro de un año, o de dos, o de seis meses todo seguirá igual y no nos acordaremos los unos de los otros. Cómo se saca una espinita del corazón sin hacer nada que cambie el rumbo de las cosas hacia peor… Son preguntas de las cuales quizá nunca averigüemos las respuestas.

Y lo mejor de todo, ¿cómo se hace para conseguir algo que el destino no quiere darte por el momento y parece que tampoco quiere hacerlo más adelante pero que, sin embargo, tú estás seguro de que es para ti?

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