miércoles, 7 de septiembre de 2011

Hoy, para siempre

Hoy voy a mirarte, voy a mirarte como te miraba aquellas veces y voy a intentar retener tu mirada en mi memoria como tantas otras. Así, cuando no estés aquí, podré imaginar que me miras y no me sentiré tan sola.

Hoy voy a escucharte, cuéntame lo que quieras. Cuéntame un chiste, hazme reír y ríete tú, que quiero coger un tarrito de cristal y guardar tu risa, para escucharla cuando no estemos juntos, para alegrarme el día. Cuéntame un secreto, sí, uno que sólo sepas tú, algo de ti que nadie conozca, prometo guardarlo en una caja fuerte y no abrirla jamás.

Hoy voy a tocarte, voy a rozar lentamente cada una de las terminaciones nerviosas de tu cuerpo y las fundiré con las mías, con la esperanza de poder recordar tu piel cuando estés lejos.

Hoy, voy a besarte, esto sólo lo haré una vez. Sólo una, no necesito más. Sólo una vez que me haga recordar en las noches oscuras y vacías sin ti, lo que son tus besos. Así, si no estás conmigo, podré al menos pensar que una vez, una sola vez, nuestras almas se confundieron en el espacio infinito del que somos parte y despegaron juntas mientras tú y yo (ó quizá sólo yo) abandonábamos nuestra parte consciente.

Hoy… no. Siempre. Quiero amarte. Tomaré tu mirada, tu risa, tus secretos, tu piel y tu beso. Los guardaré como si fuese lo único que tuviese en este mundo, los guardaré por siempre. Y serás tú, sólo tú, aquel que consiga que me deshaga de ellos.

Sólo hoy, sólo un día. Para siempre.

2 comentarios:

  1. Esta me ha llegado bastante. Sobre todo si la persona a la que quieres está lejos.

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  2. Bueno... me alegro que te guste, pero es la cursilada del siglo jeje

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