viernes, 22 de abril de 2011

Quiero enamorarme...

Para sentir que no estoy sola y creer en el amor. Para vivir con esa alegría permanente que da una mirada en el más mínimo instante. Para volar a ratitos y dejar de tocar el suelo de vez en cuando.

Para mirar por la ventana y esperar a que llegues. Para verte esperando cuando llego  yo. Para sentir eso que dicen, son mariposas en el estómago. Para tener un motivo para estar en este mundo, que por momentos, no sea efímero.

Para sentir también esa angustia que tan mal sabe, pero tanto gusta. Para sentir el dolor que a veces también se necesita sentir. Para abrazarme a ti, sin miedo ninguno de perderte o con todo el miedo a que te vayas, comprimido.

Para sentir que nunca llegué a enamorarme y que solo esta vez es la verdadera. Para mirarte a los ojos y quedarme callada. Para que me mires y consigas que me derrita.

Para enfadarnos por tonterías y tener una reconciliación bonita.  Para pensar en ti a cada minuto, para dormir contigo, para despertarme contigo, para soñar contigo y darme cuenta de que la realidad es aún mejor.

Para ponerle canciones a la primavera, para poder escribir esas cosas que tanto odio escribir. Para no sentirme extraña en el parque cuando llega esta estación.

Para celebrar los goles de tu equipo y verte esa cara de felicidad. Para que te sientes conmigo en el sofá y me veas llorar con una película que realmente no tiene sentido. Para que me hagas cosquillas.

Para cogerte de la mano y… pasear. Para besarte, para que me beses.

Para quererte con cada terminación nerviosa de mi cuerpo. Para confiar en ti. Para que confíes en mí. Para luchar juntos, para no rendirnos. Para que me quieras.

Para poder escuchar un te quiero, uno nuevo cada día. Para poder decirte que te quiero. Porque te quiero; no digo que te quiera más ni menos, sólo digo que te quiero.

Para enamorarme… para enamorarme de ti, para que te enamores de mí.

domingo, 10 de abril de 2011

Durmamos

Durmamos. Cerremos los ojos y olvidémoslo todo. Olvidemos esa prisa, ese estrés, esa sensación constante de que todo tiene que ser perfecto, de que nosotros mismos somos perfectos. Olvidémonos de esa idea preconcebida de que el error es malo. Mmmm, ¿preconcebida? De pequeños sabíamos aprender de los errores, no eran nada malo, de los errores aprendimos, ¿por qué no aprendemos ahora? El fracaso nos llevará al éxito, aunque suene paradójico. Descansemos de la vida de locos que llevamos, descansemos de no hacer un simple alto en el camino para escucharnos a nosotros mismos, descansemos para mimarnos, para mirarnos al espejo y poder reconocernos. Porque después de tanta prisa… ¿dónde queremos llegar? ¿Qué tren es el que se nos escapa? Echemos el freno, que ya pisamos bastante….

Una caricia, un beso, una mirada, un nuevo acompañante y… silencio, sólo silencio; las vistas aquí son demasiado bonitas como para hablar siquiera. Silencio, respira hondo y…