sábado, 16 de junio de 2012

Será

Será el calor, la gente, lo nuevo, lo viejo, las emociones, los latidos del corazón, la indiferencia, la noche, los síes, las miradas, las palabras, los hechos, las búsquedas, los encuentros, los saludos, los besos, los abrazos, las sonrisas, los reencuentros, los cambios, las sorpresas, las despedidas, la música, el tiempo… será.

Porque se cansó de echar de menos a la gente, de echarlo de menos a él, quizá ya no quiere. Porque piensa que cada vez será distinta, pero siempre es igual. Pero mientras se decide, le parece escuchar los latidos de otro corazón, y el pasado vuelve, por una noche, por un ratito, por lo que dura un solo beso, de esos que no se sabe si se dan queriendo o porque hay que mantener las formas y fingir, para recordarle que ciertos errores sólo pueden cometerse una vez. Y entonces recapacita y da un paso hacia atrás. Intenta ser fuerte, mirar hacia delante y sonreír. Mirar a través de los ojos de la gente para entender. Convencerse una y otra vez de no sé sabe bien qué. Fingir que ya no cree en eso en lo que nunca dejó de creer. Pero antes de que pueda darse cuenta… un roce, su pecho es cálido, su mano agarra con fuerza, sus pasos son lentos, sus despedidas son largas… se detiene. Un paso hacia atrás, de nuevo.

Y entonces se acuerda de él y piensa si alguna vez más coincidirán. Por aquella noche, sólo por aquella noche… hubiera merecido la pena, al menos la hacía reír de verdad y ambos jugaban al mismo juego y en el mismo equipo. Inevitablemente la hizo recordar aquellas primeras noches en las que una mitad del equipo era distinta y todo tenía un extraño parecido con aquel día y con las sensaciones de ahora.

Pero el pasado no vuelve, las personas se van, los círculos se cierran, las situaciones cambian, el mundo camina, las decisiones se tornan difíciles por momentos y lo único que queda es ser fuerte, cabeza alta, sonrisas a miles y fuerza para continuar el cuento.

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