jueves, 27 de septiembre de 2012

Dime que bailarás conmigo


El baile va a comenzar, todo está preparado: el salón, la música, los invitados, los vestidos, las luces… Todos han empezado a llegar, todos se van situando, se sonríen unos a otros, van entrelazando manos, las primeras notas van sonando, las colas de los vestidos empiezan a danzar, aparecen hasta los primeros pisotones. Las sillas que aún permanecen ocupadas se van quedando libres, todas las parejas empiezan a llegar, todas se saludan, todas me van diciendo adiós sin hacerlo, me van dejando sola. Mira, la última pareja se formó. Todas bailan al compás, siguen los mismos pasos, parecen marionetas manejadas por hilos invisibles que se mueven con total precisión. A veces me gustaría verlo desde dentro, pero no puedo. No están permitidos los solistas… mi vestido va empezar a opacarse, mi mirada empezará a esconderse, mis pies comenzarán el camino de vuelta… 

De repente, ahí estás, al final llegaste, tardaste pero llegaste, mi vestido ha comenzado a brillar de nuevo, mi mirada vuelve a aparecer, mis pasos se acercan a los tuyos… Sólo un baile. Ya se verá si pasamos la noche bailando o nos despedimos una vez más, sólo te pido que nos olvidemos de los hilos…

Dime que bailarás conmigo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario