martes, 2 de julio de 2013

¡Clic!

Los engranajes han encajado sin problema, a la primera. La maquinaria ya puede empezar a funcionar. Poco a poco, no vaya a ser que se suelte alguna tuerca. Y dan una vuelta completa. Ahora todo comienza a coger velocidad y las palabras "carpe diem" se iluminan con luces de neón. Pero la maquinaria baja el ritmo de revoluciones por segundo, las luces empiezan a apagarse... quizá debieron utilizarse los engranajes para parar el reloj con un conflicto de sentidos...

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