miércoles, 19 de noviembre de 2014

¡Feliz cumpleblog!

Entrada rápida, ¡que se me está acabando el día!.

No me lo creo: hoy, 19 de Noviembre de 2014, hace 5 años que este blog salió al cibermundo. ¿¿5 años ya??. El blog ha pasado por un montón de etapas: cambios de diseño: que si la noche, que si el día, el negro o el blanco, que si algo moderno o algo más clásico, que si le damos un aire vintage que ahora se lleva mucho (sí, aquí también parece haber modas)...; otros cambios en lo que al tipo de escritura se refiere: unas entradas más románticas y otras menos noveleras, unas más largas y otras más cortas, escritas por mí o por un colaborador que en algún momento apareció casi sin saber bien cómo; y otros cambios referidos al tiempo que le dedicaba al blog, a la pluma y al papel o, incluso, a mí misma: momentos donde escribía mucho y otros donde me/se quedaba en blanco, tan en blanco que el blog ha pasado hasta por un tiempo de cierre.

Ese tiempo de cierre ha sido el que, en cierto modo, ha conseguido sacarlo a la luz y que no se quede escondido en "un rincón de internet", como alguien me dijo una vez. Quizá, sólo fui hacia atrás para tomar carrerilla y no lo supe hasta que ya había saltado. Y verme aquí, después del salto, ha dado miedo, el mismo miedo que dio al principio, hace 5 años, o incluso más, pero mereció la pena arriesgar, sin duda. Este ha dejado de ser un lugar por donde sólo pasaban aquellos que me conocían y que un día, de buenas a primeras, descubrieron que existía mientras yo huía de las miradas y las preguntas por pura vergüenza, a ser un pequeño espacio donde, poco a poco, cada vez somos más y donde voy conociendo gente que, sin duda, sabe infundir ánimos (¡si hasta hemos recibido un premio!) y que hace de este rinconcito un lugar más ameno. Así que a todos vosotros, a los que ya estaban y a los que han llegado, os tengo que dar las GRACIAS por formar parte de mi/VUESTRO "Entre conjeturas y teoremas" y por hacer que, a pesar de los meses en blanco, esto siga adelante, lleve a donde lleve, si es que lleva a algún lugar. 




Felicidades, Ola Blanca. Felicidades, Entre conjeturas y teoremas. 

PD: Y, claro está, esta es una razón más para poder decir eso de Sweet November

viernes, 14 de noviembre de 2014

Sweet November

Noviembre, hace dos semanas que llegaste y aún no te he dedicado unas palabras. Bueno, en realidad, nunca te las he dedicado y supongo que te las mereces, y también supongo que hoy, por ser precisamente hoy, es el día perfecto. Nunca me paré a pensarlo realmente, pero creo que siempre has sido mi mes favorito, aunque de unos años a esta parte hayas decidido hacerte un poco más duro y frío de lo normal. Eres mi mes favorito porque me tienes en vilo durante 28 días esperando sorpresas a montones, creyendo verdaderamente que todo en la vida es posible, llenándome de ilusión y sonrisas, recordándome que durante un año aprendí de todo un poco y que falta nada para que venga otro año más a enseñarme cosas nuevas. Te pasas 28 días obligándome a hacer una cuenta a atrás en la que las 24 horas de cada uno parecen no querer pasar, poniéndome de los nervios, como si algo grandioso realmente fuese a ocurrir. Y quién sabe... quizá ocurra, quizá ocurre todos los noviembres, quizá ocurra también este. Y entonces llega el día, la cuenta atrás se para y el 29 hace acto de presencia en el momento en que me levanto de la cama dando saltos, con una sonrisa de oreja a oreja y unas ganas locas de que, de repente, lo que menos me imagine aparezca por la puerta... o por la ventana, que a mí me da igual por donde venga, pero que venga; y si no viene me lo imagino, porque ese día mi imaginación llega a unos límites insospechados y mi felicidad también. La alegría de la pura existencia debe ser, otra explicación no le encuentro. Y, después, como no queriendo que me acostumbre a esa sensación de estar en las nubes todo el rato, me dejas únicamente un día para disfrutar de todo lo que llegó, un día que pasa volando y que me mete de lleno en diciembre, en donde empiezo a esperar otras cosas o quizá las mismas. 

Mi cuenta atrás va por 15, 15 días para seguir pensando que la magia se está forjando y que aparecerá al abrir una caja envuelta en un papel bonito, en el deseo al soplar unas cuantas velas puestas en una tarta, al abrir la puerta, quizá dentro del buzón, al descolgar el teléfono, en forma de notificación, al encender el ordenador o... simplemente, al abrir los ojos.


Noviembre, siempre te traes contigo a la lluvia, al frío y a los días grises, como el de hoy. Pero, por ser tú, te lo perdono. Y es que a ti te perdono todo. Te perdono las despedidas y las lágrimas porque cuando estás acabando me regalas bienvenidas y sonrisas. ¿Qué me tienes preparado esta vez? Si me lo dices antes de tiempo, tranquilo, que te prometo sorprenderme e ilusionarme igualmente cuando llegue el día. ¿Me lo cuentas?