domingo, 4 de septiembre de 2016

Sensaciones

Una brisa de aire fresco removiendo los mechones rebeldes a finales de verano. El olor a romero transportado por el viento en mitad de una caminata al comienzo de la mañana. Los primeros rayos de sol iluminando las sábanas que cubren un cuerpo desnudo. El aire entrando y saliendo rápido de los pulmones después del ejercicio. Las gotas de agua resbalando por la espalda después de la ducha. La risa de un niño soplando pompas de jabón. La luz cegadora de un flash captando momentos quién sabe si irrepetibles. Una melodía conocida, evocadora de recuerdos. El tacto de las teclas de un piano bajo los dedos. El roce de una pluma contra el papel enfrentándose al olvido. Encontrar algo que hacía tiempo no veías y deshacerte de ello con una sonrisa por el momento que fue y el recuerdo que será. Los latidos del corazón por aquello que está por venir. El nudo en la garganta que impide hablar cuando las palabras y las emociones se agolpan en algún lugar del pecho. La energía desbordante de seguir un impulso olvidándose de lo demás. Hundir la mano en un saco de legumbres. El orgullo de conseguir lo anhelado después del esfuerzo. Retomar el contacto con quien se fue y que nada haya cambiado o, incluso, que llegue a ser mejor de lo que era. El roce de una mano que eriza hasta el último poro de la piel. La satisfacción de un trabajo bien hecho. Una despedida y una bienvenida. La primera sábana de invierno de la temporada. La primera de verano. Un regalo inesperado, en ambos sentidos. Un sueño reparador. Un buen desayuno. Una charla interesante y sincera con amigos. Jugar a estrenar vida nueva con sólo estrenar unos vaqueros. Crear algo y que guste. El tacto suave de un tejido que consigue, sin entender bien cómo, dejarte fuera de juego. Empezar un cuaderno nuevo. Un folio en blanco. Despertar de tus ensoñaciones con una sonrisa en la cara. La espera de algo grande. Empezar un bueno libro. Acabarlo. Todas las primeras veces. Empaparse del mundo. Darse cuenta de lo pequeños y grandes que somos al mismo tiempo. Conocer a alguien distinto. Las luces de Navidad que nos devuelven a la infancia. La sonrisa del abuelo mientras cuenta las historias que nunca te cansarás de escuchar. Darse un capricho a uno mismo. La ilusión de comenzar nuevos proyectos, siempre mayor que el miedo. Una estrella fugaz segura en su viaje transportando a la vista de todos los deseos más escondidos. El olor a tierra mojada tras la primera tormenta del otoño. Dormir escuchando los truenos. Un abrazo de esos cargados de paz, de tranquilidad y de "si ahora se acaba el mundo, a mi me da igual". Una mirada sincera que expresa más que todas las palabras del diccionario juntas. Llorar de la risa y no poder parar por mucho que duela la tripa. Imaginar. Soñar. Tocar. Oír. Mirar. Pensar. Reír. Llorar. Saltar... Sentir.



2 comentarios:

  1. Una entrada preciosa, llena de magia, sentimiento y verdad. la cantidad de recuerdos que y mariposas que has logrado remover en mi interior en escasos minutos. He sentido que cada una de las frases iba específicamente dedicadas para mí.
    De verdad, felicidades por esta auténtica maravilla :)
    http://viveynosobrevivas.blogspot.com.es/2016/08/otra-por-favor.html
    Un abrazo!

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    1. ¡Muchisimas gracias!Me alegra mucho que te haya gustado y que te haya llegado de esa manera. Nos leemos :)

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